El ‘LIKE’ más importante

Estoy sentada en un avión de camino a casa desde San Diego, California, donde participé de una gran conferencia de Social Media, que es el área en que me desempeño profesionalmente. Es una de las más grandes conferencias de esta área en el mundo entero, y participamos profesionales de una enorme cantidad de países; 64, para ser exactos.

La gran mayoría de los asistentes estábamos locos por saber qué pasaría ahora, con todos los cambios que hizo Facebook a su plataforma, limitando el alcance a los contenidos de marca y darle prioridad a aquellos que compartimos con nuestros familiares y amigos. Queríamos saber cuál debería ser nuestra respuesta como comunicadores a este gran ‘apocalipsis’, como lo ha llamado la prensa y los medios digitales. La respuesta que nos propusieron los expertos fue lo más motivador que he escuchado en años: la autenticidad.

Charla tras charla, conferencia tras conferencia, taller tras taller, escuchábamos la misma exhortación a generar contenidos auténticos con historias más humanas y a mostrarnos como somos ante nuestros seguidores. Se hizo hincapié en la belleza del vídeo en vivo y la buena respuesta que tiene. Hubo mucho énfasis en todo lo relacionado a crear comunidad, a usar las redes sociales para generar relaciones y no para alimentar nuestro ego con likes y shares. Todo llamaba al regreso a lo ‘humano’, a lo real.

Mientras me preparaba para regresar a casa y organizaba mis notas, medité acerca de todo esto, lo que me llevó a pensar en la importancia de amarme como soy, y por lo que soy: una hija del Amado. Ahí está mi autenticidad, en saberme hija de Dios y aceptarme, así como Él me hizo: en mi realidad, mi historia y mis circunstancias. Amarme y aceptarme en mi pecado, en mis virtudes, en mis aciertos y en mis errores. Eso es lo que quiere Dios de todos nosotros, que sepamos que Él nos ama y que nos acepta y nos espera.

Providencialmente, el evangelio de hoy, día que regreso a casa, es el evangelio del hijo pródigo, ese hijo que se fue a vivir otra vida y que cuando se queda ‘sin likes, shares y RTs’ decide regresar a casa, al enternecedor abrazo del Padre que lo espera con los brazos abiertos y con una gran fiesta. Y así nos espera Dios siempre: en nuestra verdad, nuestra autenticidad, sin retoques ni PhotoShop. Dios nos ama y nos conoce como somos, ve nuestros corazones y no necesita que nos cubramos con filtros, nos decoremos con emojis ni que nos animemos con GIFs. Dios nos ama y nos perdona siempre, aunque regresemos al Él cubiertos con el lodo del pecado. Nosotros debemos hacer lo mismo con nosotros y con el prójimo: amarnos y perdonarnos SIEMPRE. ¡Y eso es lo más duro!

Hagámosle caso al más grande experto comunicador, al que es ‘red social’ con el Hijo y el Espíritu Santo, y vivamos en la verdad y en la belleza de ser hijos del Amado. Ése es el LIKE más importante.

 

 

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De apps, podcasts y demás herramientas

El mes pasado leí un libro que dedicaba todo un capítulo a herramientas digitales para católicos, como apps, cuentas de Twitter y demás espacios en la web que pueden servirnos de inspiración y apoyo en la fe. He bajado algunas de las apps recomendadas y me he suscrito a algunos podcasts y cuentas de redes sociales que me gustaría compartir con ustedes. No obstante, primero quiero compartirles una herramienta que también me pareció fabulosa y que hace poco le escuché a una madre de cinco.

Sucede que esta joven madre y esposa está apoyando a su mamá en su tratamiento contra el cáncer y ha pedido oración de forma incesante a sus familiares y amigos. Fiel creyente en el poder de la oración, fue un poco más allá y buscó en internet los correos electrónicos de varios conventos de clausura en donde las monjas dedican su vida a la oración. Sí, les escribió a ellas y les pidió que se unieran en su plegaria por la salud de su madre. ¿No les parece fabuloso? El ‘trabajo’ de las monjas de clausura es ese: desgastar su vida en oración, así es que me imagino a las hermanas felices recibiendo el correo electrónico y añadiendo las oraciones a sus ‘tareas’ diarias.

Y es que el internet nos abre un mundo de posibilidades para alcanzar la ‘universalidad’ de la Iglesia; nos conecta con otros fieles, así como con otros no creyentes y nos permite evangelizar y ser evangelizados. Usemos bien esta herramienta para acercar a aquellos que no conocen a Cristo con su mensaje de amor. Igualmente, utilicemos las redes y los recursos que pone a nuestro alcance la tecnología para alimentar y fortalecer nuestra vida de fe.

Aquí les comparto algunas de mis favoritas por categoría:

  1. Apps: hay muchísimas apps católicas disponibles tanto para iOS como para Android. Algunas de mis favoritas son:
    • Salterio Pro: con la liturgia de las horas
    • Rosary Pro: herramienta para rezar el rosario, ya sea leyéndolo o escuchándolo
    • Laudate: con todas las oraciones, lecturas y demás recursos litúrgicos y vaticanos que un católico puede necesitar
    • Divina Misericordia: herramienta para rezar la coronilla de la Divina Misericordia, con recordatorios diarios a las 3pm.
  2. Podcasts: Casi todos los podcasts católicos que escucho son en inglés, pero hace poco me suscribí al podcast del padre Jorge Obregón, que comenta las lecturas dominicales en su podcast semanal en español. Otros podcasts que he escuchado son:
    • The Catholic Hipster
    • Fountains of Carrots
    • Jesuitical
    • Abinding Together
  3. Grupos de Facebook: otro gran recurso son los grupos de Facabook. En ellos puedes encontrar otros católicos con tus mismos gustos, intereses, preocupaciones, etc. Hay todo tipo de grupos: para madres, por países o regiones, y por carismas (catequistas, músicos, etc.). Es cuestión de encontrar el que te sirva de apoyo para el momento específico que estás viviendo. Yo estoy suscrita a varios grupos de madres y a un grupo de bloggers católicos.
  4. Cuentas de redes sociales: algo que nos puede ayudar a centrar nuestra atención en Dios mientras estamos en el ‘mundo’ es darle unfollow a las cosas que no abonan a nuestra vida de fe y darle follow a cuentas, personas y organizaciones que nos acercan a Dios a través de su palabra, experiencias y chistes. Hay todo tipo de cuentas católicas en las redes. Algunas de mis favoritas son: MemesCatolicos, ChurchPOP_es, cfr_franciscans……¡pero la verdad son demasiadas!

Recuerden que, como todo en la vida, hay que discernir y sentir paz con lo que vemos hacemos, escuchamos y oímos. Así como hay recursos buenos y que se ciñen a las doctrinas de la Iglesia, también el enemigo se esconde detrás de cuentas de Instagram o videos de YouTube. Pídanle guía al Espíritu Santo para saber dónde hacen click y a qué le dan ‘share’.

Usemos estas herramientas y convirtámonos en influencers para Cristo, para que tenga nuevos followers y muchos Likes. ¿Les parece?