De comparaciones y otras mentiras

Hace algunos días una cuenta que sigo en Instagram publicó una foto de San Francisco de Sales con una cita suya que lee: ‘No desees ser nada más que lo que eres, e intenta serlo perfectamente’. Desde que leí ese santo consejo, he venido rumiando qué significa esto en mi vida, en este momento de mi historia.

Desde hace unos meses para acá, o quizás hace mucho más tiempo…..¿años?, he estado comparándome con otras personas, sobretodo otras madres. Las que dan pecho, las que no, las que practican colecho, las que dan alimento orgánico, las que limitan el tiempo de pantallas, las que tienen a sus hijos en este o aquel colegio, las que corren y se ejercitan, las vegetarianas, las que siempre están regias y a la moda, las que trabajan y las que no….. en fin. Aunque no sea fácil aceptarlo, siempre siento el gusano de la comparación: esa inclinación a pensar que soy mejor o peor que fulana o sutana, que quiero ser como esta o aquella, etcétera. Es que el demonio no descansa y siempre nos quiere hacer pensar que Dios no nos ama como somos, con nuestra realidad, nuestra historia y nuestro pecado. Y no hay mentira más grande que esa. Pero ¿qué más podemos esperar del embustero mayor?

Por eso recurro a la cita de San Francisco de Sales, patrón de los escritores, y me hago la fiel intención de ser quién soy y tratar de hacerlo perfectamente. Pero para ello primero hay que hacer el ejercicio de descubrirse realmente, aceptarse y perdonarse. Hay que pasar tiempo en soledad y oración, escuchando los pensamientos que Dios nos regala en el proceso. A mi, en lo personal, Dios no para de decirme que me ama tal y como soy, con mi pasado, mi realidad actual, mi pecado, mis limitaciones, mis talentos. No tengo que compararme con nadie, no tengo que ser como nadie mas. ¡Pero no compararse es tan difícil! Por eso pongo esa tarea en mi oración, para que Dios me ayude a evitar la tentación de compararme con esta o aquella, para que Dios me ayude a respetar mi autenticidad y a no comprometer quien soy.

Viviendo en un mundo súper conectado, donde todo el mundo cuanta su historia o la realidad que quiere mostrarle al mundo, a veces es mejor recurrir al ‘unfollow’ y dejar de seguir en redes sociales a esas personas que nos hacen sentir menos y a las que nos hacen sentir más. Es mejor ‘no mantener amistad más que con aquellos que puedan compartir con nosotros cosas virtuosas; cuanto más excelsas sean las virtudes más perfecta será la amistad’….eso también lo dijo San Francisco de Sales.

Y hay otra cita de este santo y patrón de los periodistas que me ayuda a seguir con esta tarea de la autenticidad, el amor propio y la aceptación: ‘Se paciente con todo el mundo; pero sobre todo contigo mismo’.

Muy sabios consejos, ¿no? Creo que este santo doctor de la iglesia se está convirtiendo en uno de mis favoritos.

 

 

 

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2 thoughts on “De comparaciones y otras mentiras

  1. ¡Excelente entrada! Apenas ayer por la noche encontré tu post y no dudé en seguirte, es cierto, el compararse es tan fácil y tan dañino, no me había fijado en eso.. quizás no me comparo tan seguido pero sí lo hago… me falta humildad entonces 🙂 gracias chica, genial tus contenidos, ayer en la noche leí unos cuantos. Bendiciones desde México!!!

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