Ser amor

¿Se han puesto a pensar cuán diferente es el cristianismo de las principales religiones del mundo? Desde el judaísmo -religión de la cual se desprende la fe cristiana-, hasta el islam y el hinduismo, son religiones que tienen fuertes mandamientos o reglas, con restricciones alimentarias, de vestimenta y hasta de aseo.

A nosotros, simplemente se nos pide amar, según lo expresó el mismo Jesucristo la noche en que instituyó la eucaristía y anunció su pasión, cuando le dijo a los apóstoles: ”Os doy un mandamiento nuevo: que os améis los unos a los otros. Que, como yo os he amado, así os améis también vosotros los unos a los otros” (Juan 13:34). Eso es todo. Toda nuestra fe, nuestros mandamientos, y hasta el catecismo de la Iglesia, desprende de ese mensaje, de ese mandamiento: Amar. Fácil, ¿no? No hay que dejar de comer nada, no hay que ‘purificarse’ con baños especiales, no hay que circuncidarse, no hay que cubrirse la cabeza, no hay que dibujarse puntos en la frente…. No hay que hacer nada, solo amar.

¡Lo más difícil!

No sé a ustedes, pero a mi amar me cuesta. Es mucho más fácil ignorar al otro, juzgarlo, criticarlo, señalarlo….pero ¿amarlo? Ufff. Eso sí es difícil.

Por eso le pregunto directamente a Jesús: ¿cómo se ama? ¿Cómo logro amar al otro? ¿Cómo demuestro ese amor? Y Jesús me lleva a la cruz y me dice en palabras de  Juan: ”En esto hemos conocido lo que es amor: en que Él dio su vida por nosotros. También nosotros debemos dar la vida por los hermanos” (1 Juan 3, 16).

¿Eso es el amor? ¿Dar la vida por los hermanos? Wow. Prácticamente imposible entonces.

Pero si Cristo Jesús, quien dio la vida por nosotros, es amor, para amar debemos llenarnos de Él. Por eso se quedó en la eucaristía, que es literalmente comer amor -porque nos comemos el cuerpo de Cristo, que es amor-; en el sacramento de la reconciliación, en el que Jesús nos recalca su amor a través del perdón y la misericordia; en la Palabra de Dios y en sus enseñanzas, que son las guías del amor, y guardar Su palabra es llegar a la plenitud del amor de Dios, ”y en esto conocemos que estamos en él”, como dice Juan en su primera carta.

Pero para llenarse del amor de Dios hay que esforzarse, luchar contra el mundo por mantener esa cercanía con Él, con su Iglesia, con su Santa Madre, donde habitó el Amor por primera vez en la tierra.

Y aun así cuesta, cuesta mucho y debemos reconocer que por nuestras propias fuerzas no lo conseguimos. Solo a través de la gracia y el Espíritu podemos recibir el don de amar, de convertirnos en amor, de que Dios actúe en nosotros para que logremos imitarlo en su donación, en su servicio y en su misericordia.

Le pido a Dios siempre sentir la ‘necesidad’ de convertirme en amor para que Él habite en mí y pueda dar la vida por los hermanos, en el servicio y en la caridad. Que me ayude a guardar Su Palabra y a nunca alejarme de los sacramentos, que son alimento y fuente de amor.

Y mientras, no se me exige hacer mucho más, solo amar…

 

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One thought on “Ser amor

  1. You’re so right. At the foundation, “to love” is so simplet and so complex, but it is the foundation of what Jesus is asking of us. Great post. 🙂

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